15 sept. 2014

LEYENDAS Y SIMBOLISMO DE LA ESPADA

Según una leyenda árabe, los inventores de la espada fueron los hebreos. En el monte Casium, cerca de Damasco, se construyó la primera espada del mundo. Este monte había sido ya escenario de un trágico suceso. Unos cuantos años antes Caín habría matado a su hermano Abel. Como obedeciendo a un fatal designio, los primeros y mas célebres artífices del arma se establecieron en el monte Casiam, pero la historia y el poder oculto e iniciático de las espadas va mucho más allá...


Orígenes

La espada se desarrolla a partir de la daga (puñal más largo) desde el II milenio a. C. Las espadas de la Edad del Bronce tienen su origen en los trabajos del cobre del Mediterráneo, el Mar Negro, y en Mesopotamia. La espada empezó a utilizarse en Europa mientras que en Próximo Oriente se usaban las dagas; la espada destronará finalmente al puñal y la daga como arma simbólica del guerrero.

Hay muchas formas y tamaños de espada: creto-micénica, griega, egipcia, asiria... Aunque el salto cualitativo más importante en su fabricación lo dieron los pueblos ibéricos, maestros en el arte de la fundición. Las legiones romanas adoptaron rápidamente este nuevo modelo, más largo y acabado en punta. El uso ceremonioso de espadas proviene de la época en que sólo los señores portaban espadas, convirtiéndolo así en un símbolo de rango o posición.

La época de oro para la simbología de la espada es la Edad Media. Un ejemplo del modelo de la época es la que llevaba Carlomagno.


En el siglo XVI la espada adquiere gran perfección. Una de las principales innovaciones es el resguardo para la mano. En este período el arte de los grandes centros de producción (Brescia, Toledo, Solingen) alcanza su punto álgido.

La cruz y la espada

Desde la prespectiva cristiana sobre la Cruz, deben tenerse en cuenta dos aspectos: el de la cruz en si misma y el de la crucifixión, en la que la cruz se ofrece como derivación dramática de la vida paradisíaca:

Génesis 3:24: Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.

La cruz es un símbolo que establece la relación primaria entre el mundo terrestre y el mundo celestial. Pero también representa la conjunción de contrarios: lo positivo es lo vertical, y lo negativo lo horizontal; lo superior y lo inferior, la vida y la muerte. La relación estrecha entre la cruz y la espada se debe a que las dos se levantan contra el monstruo primordial.

La espada puede simbolizar violencia o combate e intervención militar. Jesucristo hizo la siguiente declaración: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán (Mateo 26: 52). Sin embargo, en otros pasajes del Nuevo testamento tiene un sentido positivo y edificante: No penséis que he venido para traer paz a la tierra; sino espada (Mateo 10: 34).

En el Islam es la voluntad divina

En el Islam, la expresión árabe Jihad bis saif ("lucha por la espada") significa la guerra santa para el Islam. La espada es la herramienta idónea para conseguir la paz (es-salám) a través de la justicia, y ésta sólo puede llegar por la sumisión a la voluntad divina (el-islam). Algunos Imanes en su predicación sostienen una simbólica espada de madera. La espada del Imán (jafib) simboliza ante todo el poder de la palabra.

Espadas con nombre propio

En el medievo existía la costumbre de introducir reliquias en el pomo de la espada. A partir de ahí nació el rito caballeresco de besar el pomo antes de entrar en combate.

Las espadas que pertenecieron a los caballeros más notables dieron lugar a leyendas, que otorgaban poderes mágicos a las mismas. Entre estas espadas se encuentran la Joyosa de Carlomagno, Escalibur del rey Arturo, Duruidana de Roldán, la Tizona y la Colada del Cid y muchas otras.

Una de las leyendas más bellas y difundidas es la que explica cómo el rey Arturo obtiene Excalibur. Esta leyenda contiene un rico simbolismo. Participa entre otros, del simbolismo del lago y sus deidades, la espada rota, los caballeros misteriosos...

Un atributo masculino

La espada es el símbolo por excelencia del poderío y la bravura militar, con dos vertientes; el negativo: cuando la fuerza se emplea para destruir. Y el positivo: cuando restablece la justicia y la paz.

En la cultura megalítica, este atributo masculino de transformación (construcción o destrucción) se opone al huso (objeto que sirve para hilar fibras textiles), atributo femenino y de continuidad de la vida por antonomasia. No es casualidad que las princesas de las cortes medievales salen siempre hilando o bordando. La espada y el huso simbolizan, respectivamente, muerte y fecundidad.

La luz contra las tinieblas

A partir de la interpretación cósmica de los sacrificios, reflejo orden terrestre y celeste, la espada pasa a representar el exterminio físico y la decisión psíquica. Lo que explica que en la Edad Media recibiera nombre propio, como si fuera un ser vivo y símbolo preferente del espíritu o de la palabra de Dios.

Mientras el arma es el cosmos o luz, el monstruo es el caos o tinieblas. El simbolismo de las diversas variantes de la leyenda del caballero venciendo al dragón, no son más que representaciones de esta lucha: el caballero-luz contra el monstruo-tinieblas. El orden frente al caos. Las espadas y los caballeros se hicieron famosos en la lucha con los dragones. En la tradición china el ritual de fundición de una espada se convierte en la boda simbólica de los elementos. De la síntesis surge la herramienta capaz de transformar la realidad, el mundo.

El sable y la espada

La espada occidental de hoja recta, es por analogía, solar y masculina. Mientras que la oriental y curva, el sable, es lunar y femenino. Se relaciona con el planeta Marte, con la vida y la muerte. Se la asocia también con el acero, por su trascendente dureza de espíritu dominador. Es asimismo símbolo de elevado mando y alta jerarquía. Y cómo no, símbolo fálico por excelencia.

El sable no será reglamentariamente aceptado por los caballeros franceses hasta finales del siglo XVII; Pero los ejércitos árabes, turcos, clúnos y, japoneses lo usaban desde mucho antes. El punto de máxima perfección de esta espada fue alcanzado en japón con los samurais.

El fuego purificador

Cuando se la asocia al fuego o a la llama es símbolo de purificación. Esta asociación está reforzada por su forma y su resplandor. La espada de fuego refuerza también la relación entre el elemento acero o hierro, propios de Marte y el elemento fuego. Destacando el dualismo u oposición entre el calor del fuego y el frío del metal. Siendo la espada flamígera el arma de escisión entre el paraíso, como reino del fuego del amor, y la tierra como mundo del frío castigo.

Este simbolismo queda reflejado en el ángel que guarda la entrada al paraíso. Según la tradición cristiana empuña una espada de fuego.

Pero la espada flameante es también símbolo del conocimiento puro, de la destrucción de la ignorancia. La vaina es la ignorancia y la oscuridad. Esta espada del conocimiento no puede ser desenvainada por un profano bajo pena de ceguera o abrasamiento. Sólo los iniciados están preparados para soportar los destellos de la espada.

Espadas y magia

La espada es en la magia como el motor que desencadena todo el acto, siendo símbolo del poder mágico. Forma junto con el anillo y el bastón, una trilogía indivisible. Así como el anillo es el poder fáctico del mago y bastón, el citador de espectros y espíritus, la espada es la corriente generadora de magia práctica, hechizos, encantos y sortilegios, por ello podemos considerar la espada como la antena potenciadora del mago.

El doble filo

En el libro del Apocalipsis se describe una espada de dos filos que sale de la boca del Verbo. Dice Juan: “Y en la visión, me di vuelta para ver al que me hablaba y vi a uno que parecía hijo de hombre. Y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era brillante como el sol, Su voz era fuerte como el ruido de muchos ríos” (Apocalipsis. 1:13-16).

El doble filo representa el doble poder, creador y destructor, de la palabra. Pero la espada es aquí también el símbolo escatológico que corta los límites del tiempo. El límite entre el inicio y los últimos días. Entre el tiempo y la eternidad. Los dos filos representan la polaridad del mundo.

LAS LEYENDAS SOBRE DRAGONES

El dragón (del latín draco, y este del griego drákon, serpiente) es un ser mitológico que aparece de diversas formas en varias cultura...