3 oct. 2012

LA CUESTIÓN INDOARIA



LOS ARIOS. invasión y vedas


Lingüística

Los lingüistas demostraron el parentesco histórico entre la mayor parte de lenguas europeas y un buen número de lenguas de Oriente Medio e India. Existe un parentesco histórico identificable entre el antiguo avéstico (lengua litúrgica del zoroastrismo), el antiguo sánscrito y los principales grupos de lenguas europeas que incluyen al latín y las lenguas románicas, al griego, todas las lenguas germánicas, célticas y eslavas.

La amplitud de difusión de dichas lenguas y los logros históricos de los pueblos antiguos que las hablaron iniciaron la especulación filosófica sobre el pueblo originario de todas las naciones indoeuropeas históricas conocidas.

Tras el trabajo lingüístico existió una gran cantidad de especulación sobre el "pueblo" que habló el proto-indoeuropeo reconstruido por los lingüistas.

Diversos autores postularon la existencia de un antiguo pueblo ario, a partir de cuya lengua se habían originado las lenguas de Europa. A estos ancestros hipotéticos se les da el nombre de arios, tomado de la palabra sánscrita y avéstica arya que significa ‘noble’ o ‘gentil’.

El vínculo idiomático se relaciona con migraciones desde el sur de Asia pasando por Medio Oriente (Mesopotamia, Persia, etc) para luego asentarse en el norte de África y en Europa.

Vedas y Buda

Hay que señalar que en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), menciona a los aryas así como el budismo, el jainismo y el hinduismo con el significado de ‘noble’ o ‘espiritual’, aunque también, denomina una cualidad espiritual divina: renacido, nacido dos veces, que renació después de un rito de paso.

Extensión lenguas indoarias
El Rigveda es el texto indoeuropeo más antiguo que se conoce, y se suele aceptar que procede de la época de la invasión indo-aria de India. Sin embargo, algunos pasajes, según referencias astronómicas que contienen, podría proceder de entorno al año 6.000 a.C.. El proceso invasor supuso un conflicto racial y espiritual entre una religiosidad aborigen considerada "siniestra y demoniaca", y la nueva religiosidad solar, vigorosa y heroica de los invasores arios. Según el Rigveda, el líder de la invasión de los aryas fue el dios Indra.

La invasión aria

Pueblos dravídicos
El término hindú para casta, varna, significa "color", y se distinguía entre el Aryavarna (literalmente, "color ario") claro y asociado a la nobleza, de los invasores blancos y rubios, y el oscuro Dasavarna (literalmente "color enemigo") de los aborígenes dravídicos, llamados los dasyu o dasas ("enemigos").  Según la historiografía, el propio Buda acoge este término cuando se identifica ante el Rey Bimbisara diciendo: “Oh Rey, hay un país en la pendientes nevadas del Himalaya cuyo pueblo está dotado de riqueza y valor, y se ha asentado en la frontera de Kosala. Por clan son arios de la raza solar, shakyas por nacimiento. De esa familia procedo, y no deseo cosas mundanas. Contemplando la miseria de los deseos y pasiones, considerando la renuncia cómo la paz, me esfuerzo en seguir mi camino, y el nirvana es mi objetivo.” (Siddhartha Gautamá, siglo V.a.C.).

El budismo y el nazismo compartieron el símbolo de la esvástica, aunque en el primer caso l se usaba en posición horizontal, mientras que la esvástica nazi aparecía rotada 45 grados como aparece en la esta figura que dicen tiene más de 1.000 años de antiguedad y esculpida ataxita, una clase muy rara de meteorito de hierro con altas cantidades de níquel 


Vaisravana es el nombre del jefe de los Cuatro Reyes Celestiales y una figura importante en la mitología budista. A menudo trajo al Buda y sus seguidores mensajes de los dioses y otros seres humanos y los protegió. Presentó al Buda Atanata los versos que los budistas meditando en el bosque podrían utilizar para protegerse de los ataques de los salvajes yakkhas (grupo étnico del nepal de fisionomía mongoloide) u otros seres sobrenaturales que no tienen fe en el Buda. Estos versículos son una forma temprana del canto paritta (práctica budista de recitar ciertos versos y escrituras a fin de rechazar mala fortuna o condiciones peligrosas).

Orígenes

Todavía se debaten los orígenes de los antiguos arios en términos geográficos. El avéstico era el idioma de la antigua Persia, que coincide a grandes rasgos con los actuales Irán, Afganistán y Tayikistán. El sánscrito se asocia con Pakistán y el norte de la India (al este de Persia). El nombre nativo (y actual) de Persia, Irán, es una variante de Arian (de hecho, es aria + an, ‘país de los arios’, donde -an es un sufijo persa de localización). Por otra parte, los gobernantes de Persia se llamaron a sí mismos arios.
Darío I el Grande, rey de Persia (521 - 486 a. C.) hace constar en una inscripción en Naqsh-e Rostam (Irán): Yo soy Darío, el Grande, [...], persa, hijo de persa, un ario, de linaje ario...

El avesta también referencia una patria llamada Airianem Vaeyaj (la tierra de origen de los arios), desde el cual se supone que los arios emigraron.

La patria original. Airianem Vaeyaj

Airianem Vaeyaj, que aproximadamente significa "expansión de los arios" (es decir, los iranios) es la patria mítica de los antiguos iranios y una referencia en el zoroastrismo) a una de las ‘dieciséis tierras perfectas’ del Ahura Mazda.

El término en antiguo iranio avésico Airyanəm Vaejah se forma a partir del caso genitivo plural de airya y la palabra vaējah (cuyo caso nominativo frecuentemente es vaējō). El significado de vaējah puede estar relacionado con el sánscrito vej o vij (en el período védico, entre  II milenio y mediados del I milenio a. C.), que sugiere una región con un río de corriente rápida también ha sido interpretado por algunos como ‘semillas’ o ‘germen’. El avéstico airya está etimológicamente relacionado con el persa antiguo ariya.

El término relacionado aryānām xšaθra generó el nombre de Irán.

La ubicación histórica de Airyanem Vaejah es todavía incierto Algunos escritores afirman que se podría encontrar al norte y sugieren que posiblemente se centró en torno a Corasmia, una región que ahora está dividida entre varias repúblicas del Asia Central. El historiador Elton L. Daniel, también ha afirmado que Corasmia habría sido el "lugar más probable" que correspondería al hogar original de los pueblos avésticos. y la cuna de las tribus arias. Sin embargo, de acuerdo con el estudioso Michael Witzel, el hogar de los arios estaba en Afganistán y las tierras circundantes, mientras que Airyanem Vaejah habría estado en el altiplano central afgano.

Estas y otras pistas sugirieron que un pueblo ario cuyos descendientes, la dinastía aqueménida del Imperio persa (entre cuyos reyes destacaron Ciro II y Darío I el Grande), existieron y lo proclamaron. Estas expresiones de la palabra ario se entienden  en el sentido de "noble".

Esta pista dio origen a la búsqueda de la patria aria primigenia y así  a los orígenes de la raza europea. Muchos estudiosos afirmaron que los arios habrían tenido su origen en las estepas de Asia central, lo cual correspondería al centro de la actual Rusia, desde las cuales en torno al año 1800 a. C. habrían emigrado hacia el este llegando a Europa y además hacia el sur alcanzando las zonas de Afganistán, Tayikistán, Irán, Pakistán y norte de la India. La dispersión de los arios vendría a explicar cómo sucedió que las lenguas indoeuropeas tuvieran tal expansión por Europa y Asia. Además se pensó que los arios vinieron como conquistadores, desplazando a pueblos anteriores. Pudieron llevar a cabo la conquista de territorios tan extensos gracias a su estilo de vida nómada, el empleo del caballo y de vehículos con ruedas, como los carros, lo que les confirió una ventaja militar crucial.

La cultura aria

Los datos más fiables proceden de los nombres comunes de animales, metales, plantas y tecnologías, que podrían remontarse al proto-indoeuropeo más antiguo. Los nombres no compartidos por varias de las ramas corresponderían por el contrario a innovaciones posteriores surgidas después de la dispersión de pueblos indoeuropeos.

Existen raíces comunes entre las culturas de la antigua Persia, la India y Europa. También parecen hallarse relaciones con otros pueblos cercanos como los hititas (población de origen indoeuropeo que se instaló en la región central de la península de Anatolia entre los siglos XVIII y XII a. C.) y los habitantes de Mitani (antiguo reino ubicado en el norte de la actual Siria. Se puede considerar que el reino Mitanni existe desde antes del 1500 a. C.).

Diversos autores han tratado de reconstruir aspectos comunes a la tradición de los pueblos indoeuropeos más antiguos y basándose en ellas han postulado que la cultura ancestral pudo incluir la adoración de dioses similares a IndraVáruna, Agní (dios védico del fuego) y Mitra, así como el empleo ritual de una bebida alucinógena llamada soma, posiblemente un extracto del hongo Amanita muscaria, o efedra, adormidera, cánabis y una planta bulbosa típica de Pakistán. Sin embargo, a medida que se produjo la separación y migración de las distintas poblaciones, también cambiaron sus religiones. Finalmente, del sistema primigenio de creencias arias surgieron los cultos védicos y del zoroastrismo en los que los dioses ancestrales arios engendraron panteones diversos.

Entre los estudiosos se utiliza actualmente el término únicamente para identificar la protocultura de la cual surgieron las creencias védicas y zoroastristas. En lingüística, las lenguas indoarias son las que derivan del sánscrito. 

Usos político del término

La teoría de los orígenes arios en las estepas rusas no es la única que circula en el siglo XIX. Estudiosos alemanes sostenían que los arios dieron su origen en la antigua Alemania o en Escandinavia, o al menos era en esos países donde la etnia aria original se había conservado. Era una creencia generalizada que los arios védicos eran étnicamente similares a los godos, vándalos y otros pueblos germánicos antiguos del Völkerwanderung (Emigración de Naciones). Esta idea iba a menudo entrelazada con creencias antisemitas. Se afirmaba que existían pueblos arios y semíticos diferenciados, basándose en suposiciones sobre la historia étnica y lingüística del mundo antiguo. Así, las poblaciones semíticas llegaron a ser vistas como presencias extrañas dentro de las sociedades arias. En esta época estuvo muy difundida en Europa la obra de Arthur de Gobineau.

En la India bajo el Imperio británico los gobernantes ingleses también se sirvieron de la idea de una raza aria distinta como forma de aliarse con el sistema de castas del país. Como muchos idiomas europeos modernos están emparentados con el sánscrito, los británicos añadieron esto a sus justificaciones de su presencia en la India.

Sostuvieron que los arios fueron pueblos de raza blanca que habían invadido la India en la antigüedad, sometiendo a los pueblos dravídicos nativos de piel oscura, que fueron empujados hacia el sur. También trataron de dividir a la sociedad afirmando que los arios se habían establecido a sí mismos como las castas dominantes, que tradicionalmente eran los estudiosos de las sofisticadas escrituras védicas de la fe hinduista. La discusión sobre las razas aria o dravídica sigue viva en la India hasta el día de hoy, afectando al debate religioso y político. Algunos grupos dravídicos, en especial los tamiles, sostienen que la adoración de Shivá es una religión dravídica en sí misma, distinguible del hinduismo brahmánico. Por otra parte, el movimiento nacionalista indio Hindutva afirma que la migración o conquista arias nunca sucedieron ya que el vedismo habría surgido de la civilización del Indo, que se supone anterior a los presuntos arios de la India.

Estas discusiones condujeron, asimismo, al movimiento teosófico fundado por Helena Blavatsky y Henry Olcott a finales del siglo XIX. Se trataba cierta filosofía inspirada en la cultura india, especialmente en el movimiento hindú de reforma Arya Samaj fundado por Swami Dayananda. Los teósofos sostienen utilizan la palabra ario para referirse a la actual civilización humana, no obstante, otros ocultistas como Guido von List más tarde abrazaron estas ideas uniéndolas a un credo nacionalista y redefiniendo ario como sinónimo de indoeuropeo. Estas y otras ideas fraguaron en el uso nazi del término raza aria para nombrar lo que ellos concebían como una "raza de señores" de orígenes noreuropeos.

La raza aria y genética


Ciertos antropólogos creen que de haber existido un antiguo pueblo ario sus descendientes actuales más cercanos serían los pueblos iranios (persas, afganos y tayikos).

El término raza blanca, también conocida como raza europea o europoide, y a veces también usado como sinónimo de raza aria, aunque este uso es discutible, designa a aquel grupo biológico y cultural humano que conforma a todos los habitantes originarios de Europa incluyendo a sus descendientes fuera de ella. La mayor parte de la raza blanca o europea pertenece a la rama indoeuropea de la raza madre caucasoide.

Caucasoide o caucásico es un término que describiría una raza humana según la clasificación de Blumenbach (1752-1840): Origen único pero la especie humana sin embargo conformada por cinco divisiones principales según los distintos pueblos: caucásicos, mongoloides, malayos, americanos y etíopes o negroides.

Históricamente, el término ha sido utilizado para describir a la población de Europa, África del Norte y Asia Occidental.

En cuanto a las las lenguas germánicas proceden del territorio ubicado en la parte que hoy ocupan Alemania, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca y el sur de los actuales territorios de Noruega y Suecia.  Las lenguas germánicas constituyen una rama de la familia indoeuropea.

Hay teorías sobre los arios que nos remontan a los atlantes, hiperbóreos y lémures, los cuales habrían pasado sus conocimientos a diez principales subculturas, tales como la nórdica, hindú, persa, etc.

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