3 jun. 2012

LA VIRTUD, EL CAMINO DE LA SABIDURÍA



Una virtud es una cualidad que permite a quien la posee tomar y llevar a término las opiniones correctas en las situaciones más difíciles para cambiarlas a su favor. El virtuoso es el que está en camino de ser sabio, porque sabe cómo llegar a sus metas sin pisar las de los otros, porque pone a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo diferente. El virtuoso es el que «sabe remar contra la corriente». Las virtudes se consideran cualidades positivas, y se oponen a los vicios.

Virtudes del ser humano

Platón: El ser humano dispone de tres poderosas herramientas: el intelecto, la voluntad y la emoción. Para cada una de estas existe una virtud: la sabiduría, el valor y el autocontrol. 

La sabiduría permite identificar las acciones correctas, saber cuándo realizarlas y cómo realizarlas. 

El valor permite tomar estas acciones a pesar de las amenazas, y defender los ideales propios. 

El autocontrol permite interactuar con las demás personas y ante las situaciones más adversas cuando se está realizando lo que se debe hacer para lograr los fines propios.

La justicia, que permite respetar las ideas de los demás, sin abandonar las nuestras, para compartir los frutos de nuestras acciones y ayudar a los otros a realizar las suyas.

Sócrates: La virtud nos permitirá resolver las mejores acciones y con ella podremos distinguir entre el vicio, el mal, el bien y lo moral. También dice que la virtud se puede alcanzar por medio de la educación fundamentada en nuestra moral y en nuestra vida cotidiana. Se basa en la idea de que la sabiduría se basa en la ética. Si alguien es buena, será sabio. La virtud tmabién es es aquello que nos ayuda a conseguir el bien mediante razonamientos y la filosofía.

Eestoicos: La virtud consistía en actuar siempre de acuerdo con la naturaleza, y en el caso del ser humano concebido como ser racional, se identifica con actuar siempre de acuerdo con la razón, evitando en todo momento dejarse llevar por las pasiones, esto es, todo lo irracional que hay en nosotros, que no puede controlarse y por tanto debe evitarse. Los estoicos consideraban que la virtud, como facultad activa, era el bien supremo.

Las cuatro virtudes clásicas

LA TEMPLANZA: Es la virtud moral que regula la atracción por los placeres, y procura el equilibrio en el uso y disfrute de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la solidaridad.

Se considera un justo medio entre dos extremos viciosos, en este caso la insensibilidad y la intemperancia.

El cristianismo se apoya en la Biblia para considerarla una de las virtudes cardinales: la persona templada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar ‘para seguir la pasión de su corazón’ (Si 5,2; cf 37, 27-31).

La tempanza es a menudo recordada en el Antiguo Testamento: ‘No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrena’ (Si 18, 30). En el Nuevo Testamento es llamada ‘moderación’ o ‘sobriedad’, tal como se afirma en la Carta Paulina ‘(debemos) vivir con moderación, justicia y piedad en el siglo presente’ (Tt 2, 12). El cristianismo, al igual que la mayoría de las religiones y escuelas filosóficas, considera que la tendencia natural hacia el placer sensible que se observa en la comida, la bebida y el deleite sexual es en sí bueno, por ser la manifestación y el reflejo de fuerzas naturales muy potentes que actúan para la propia conservación, pero que corren el peligro de desordenarse y convertirse en energías destructoras.

La palabra templanza se aplica lo que mantiene cierto tipo de equilibrio, cohesión o armonía interna. templo.


LA PRUDENCIA: Es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela, definida por los Escolásticos como la recta ratio agibilium (actuar según la recta razón), para diferenciarla del arte recta ratio factibilium. También se entiende como la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado, así como actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas. Actualmente se ha impuesto el significado de actuar con precaución para evitar posibles daños.


LA FORTALEZA: En la doctrina cristiana consiste en vencer el temor y huir de la temeridad. La fortaleza asegura la firmeza en las dificultades y la constancia en la búsqueda del bien, llegando incluso a la capacidad de aceptar el eventual sacrificio de la propia vida por una causa justa.

La fortaleza es la virtud que da valor al alma para poder afrontar con coraje y vigor los riesgos, moderando el impetu de la audacia. Siempre manteniéndose en la recta razón en el obrar.

LA JUSTICIA: Platón concibe la Justicia como armonía social. propone que los individuos más justos y sabios de la comunidad, es decir, los filósofos, se transformen en sus gobernantes. En Aristóteles: La Justicia como igualdad proporcional: Dar a cada uno lo que es suyo, o lo que le corresponde. Dice que lo que le corresponde a cada ciudadano tiene que estar en proporción con su contribución a la sociedad, sus necesidades y sus méritos personales. 

Santo Tomás de Aquino: La Ley Natural. Dice que los ciudadanos han de tener los derechos naturales, que son los que Dios les da.

Ulpiano: Justicia es la constante y perpetua voluntad de darle a cada quien lo que le corresponde.

Según  John Rawls, en particular, clama que "La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, así como la verdad es a los sistemas del pensamiento". La justicia ha sido tradicionalmente asociada con conceptos de fe, reencarnación o divina providencia, es decir, con una vida de acuerdo al plan cósmico.

En la doctrina cristiana, justicia es una de las virtudes cardinales, cuya práctica establece que se ha de dar al prójimo lo que es debido, con equidad respecto a los individuos y al bien común. La justicia de los hombres con Dios es denominada «virtud de la religión», correspondiendo a su debida adoración y culto, entendiéndose este deber como supremo acto de fe.

LAS LEYENDAS SOBRE DRAGONES

El dragón (del latín draco, y este del griego drákon, serpiente) es un ser mitológico que aparece de diversas formas en varias cultura...